La “obra maestra” de Telmo Martín en el Paseo de Silgar

Sólo un metro. Ese es el pequeño espacio que ha servido para poder ser espectadores de cómo funciona la administración local en Sanxenxo y la autonómica en la Xunta de Galicia, ambas regidas por el Partido Popular y con Telmo Martín como centro de esta especie de obra de teatro con actores populares. Una muestra del compadreo y el capitalismo de amiguetes que impera en Galicia.

Muchos vecinos de Sanxenxo y visitantes pasan cada día por delante de la gran obra maestra de Telmo Martín en el Paseo de Silgar. Se trata de un edificio de seis plantas, característico por su decoración de flores moradas en todos sus balcones. Cuando la empresa de Martín puso en pie ese edificio era 2003, la época dorada del urbanismo feroz en el concello sanxenxino, donde incontables grúas poblaban el skyline y los pisos brotaban como setas por todos lados.

El edificio que Telmo Martín construyó en Silgar, con su metrito de nada dentro de terreno público.

El edificio que Telmo Martín construyó en Silgar, con su metrito de nada dentro de terreno público.

Por aquel entonces, Telmo Martín era alcalde de Sanxenxo y era dueño del 33% de Construcuatro, promotora del edificio en cuestión, que venía a rellenar uno de los pocos espacios disponibles en una de las zonas más caras de toda Galicia para comprar un inmueble. Una edificación tan exclusiva, que el propio Martín se quedó algún que otro piso en propiedad.

Todo eran champán y rosas en Construcuatro y la alcaldía de Sanxenxo hasta que apareció la asociación ecologista Salvemos Pontevedra, que denuncia que el edificio rompía una de las normas de la Ley de Costas de Galicia, que impide construir a menos de 20 metros de la playa. El edificio se encuentra a 19 metros, y ese metro se convertiría en el dolor de muelas del nuevo candidato a la alcaldía de Sanxenxo.

El revés fue inmediato para Construcuatro, ya que era muy posible que el juez mandara derribar un edificio que ya tenía las viviendas vendidas, además de arriesgarse a una severa multa. Así fue, en un principio, se ordenó el derribo del edificio y una multa para Construcuatro de cerca de 3 millones de euros., aunque posteriormente la sanción se quedaría en reponer el metro que invadía el edificio en terreno público.

Pero, a pesar de que la obra no tenía ningún tipo de vinculación con la administración pública, la Xunta acudió rauda a la ayuda de Telmo Martín. Se encargaron de ello dos miembros del Partido Popular con cargo en la Xunta de Galicia.

Doña "Me hago un chalet ilegal que me lo legaliza el amigo Telmo". Otros la conocen como Cristina Curbera. Sus amigos la llaman Cris.

Doña “Me hago un chalet ilegal que me lo legaliza el amigo Telmo”. Otros la conocen como Cristina Curbera. Sus amigos la llaman Cris.

La primera defensa vino cuando la Xunta se quiso hacer responsable del error cometido por Construcuatro, aduciendo que habían sido ellos los que habían mandado un mapa erróneo en el que el límite se situaba en esos 19 metros.

Pero no se quedaron ahí, sino que la entonces jefa de la Demarcación de Costas, Cristina Curbera, emitió un informe que mandó a la Consellería de Pesca, donde mandaba Enrique López Veiga; con este informe, la Xunta no sólo archivaron el expediente, sino que perdonaron la deuda a la constructora de Telmo Martín.

Si ya puede parecer raro que la Xunta de Galicia actúe de esta forma en favor de una empresa privada, más lo es cuando se da a conocer que la autora del informe que evitaba los problemas para Telmo Martín y Construcuatro, Cristina Curbera, poseía un chalet en una zona no urbanizable, sobre unos acantilados, pero que en 2003 el concello gobernado por Martín decidió cambiar la recalificación y evitar así que la propiedad de Curbera pasara por la piqueta.

Pero lo que sí es extraño es que sea la Consellería de Pesca la que tomara una decisión así, cuando el problema era en materia de urbanismo y en una zona afectada por Costas de Galicia. Mientras, la sentencia pasaba a obligar a la empresa a demoler las partes del edificio que, tanto en suelo como en vuelos, invaden la zona de servidumbre de protección del dominio público marítimo-terrestre.

Fue en 2012 cuando el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia cogía las riendas del proceso, mientras que la propia Curbera decía que todo el asunto era una persecución contra “el pobre Telmo Martín”, que le había puesto a salvo su propiedad construida en un suelo no urbanizable.

"Jajaja. ¡Qué simpáticos son los pobres! Estoy pensando en comprarme uno" decía Telmo.

“Jajaja. ¡Qué simpáticos son los pobres! Estoy pensando en comprarme uno” decía Telmo.

El último capítulo lo hemos vivido hace unos días, cuando el TSXG ratificó que Construcuatro debía devolver ese metro, lo que significa demoler toda la fachada del edificio, de seis plantas y un tamaño considerable. Eso sí, la multa ya no la tendrá que pagar, ya que el juez consideraba que no tenía pruebas, aunque sí sospechas, de que la empresa sabía que actuaba de forma irregular. Además ratificaba que la Consellería de Pesca no tenía el poder de archivar esta causa, ya que no entraba dentro de sus competencias hacerlo.

Pero ahora Construcuatro y Telmo Martín están solos, ya que la Xunta ha decidido acatar esta resolución judicial y no seguir apelando. Aunque Telmo Martín ya no tiene participación alguna en Construcuatro, dado que le vendió su 33% a su mujer en 2011, sí que será uno de los que se tengan que hacer cargo de una eventual condena en firme, ya que era uno de los tres socios de la empresa cuando se levantó el edificio. Bueno, sólos no, ya que la comunidad de vecinos del edificio también se ha personado para defender sus intereses. Esta comunidad de vecinos está representada por un exdirector general de Urbanismo de la Xunta, José Cudeiro Mazaira.

Todavía no se sabe si Construcuatro seguirá peleando, aunque lo normal sería que lo hiciera, si bien la Xunta ha aceptado que la empresa disponga del plazo de un mes para reponer la situación de legalidad, con los 20 metros correspondientes de servidumbre pública.

Nunca un solo metro había demostrado de forma tan clara la camaradería entre administraciones, cómo se utilizan las mismas en beneficio de empresas particulares que nada tienen que ver con Sanxenxo o la Xunta. Mientras, Cristina Corbera podrá seguir diciendo, desde su chalet construido de forma ilegal y legalizado por Telmo, que esto que le hacen a Martín es una “canallada”.

PO-308: La carretera de Sanxenxo a ninguna parte

La PO-308, también conocida en el ayuntamiento como “carretera general” o “la general”, es una carretera que recorre toda la costa norte de la Ría de Pontevedra, por los concellos de Poio y Sanxenxo, pero, en un sentido figurado, es una carretera que en los últimos cinco años no lleva a ninguna parte.

La mejora de este vial ha sido una demanda de los vecinos de Sanxenxo desde tiempos inmemoriales, cuando Cobi y Curro eran lo más en diseño de mascotas. Incluso con Telmo Martín en el gobierno ya se pedía una mejora de este vial, pero él estaba enfrascado en construir la famosa ronda que atravesaría la parroquia de Bordóns, y que, ante la presión vecinal, acabó enterrándose, quién sabe si para volver, ya que en el PXOM sigue vigente ese uso para el suelo de las parcelas.

Ahora cruzamos bien, pero verás cuando volvamos del botellón....

Ahora cruzamos bien, pero verás cuando volvamos del botellón….

Encabezonado como estaba Telmo con ese proyecto, siempre se dejó de lado la mejora de uno de los tramos de carretera que mayor concentración hotelera tiene de toda Galicia. Se calcula que aproximadamente el 80% de las plazas hoteleras de Sanxenxo se ubican en las inmediaciones de este vial.

Lo cierto es que el estado de este vial es a todas luces descuidado. A lo largo de los casi 10 kilómetros que unen Portonovo y la playa de A Lanzada, se suceden grietas, socavones, y, lo que es peor, el tránsito de cientos de turistas cada día en una zona peligrosa, donde no hay aceras o pasos de peatones. Para muchos de los que nos visitan, esta es la imagen que se llevan del epicentro turístico gallego.

En 2010 los hosteleros afectados pensaban que todos los males estaban a punto de ser remediados por obra y gracia de la aceptación de la Xunta del proyecto de mejora del vial. Era el 9 de marzo de 2010 cuando la Dirección General de Infraestructuras daba el ok al proyecto, que comenzaba con la expropiación de los terrenos necesarios.

Cierto es también que desde el comienzo la Xunta decide pagar un precio bastante apreciable a los afectados, con pagos de entre 140 y 160 euros por metro cuadrado. Pero, una vez que la Xunta dio a conocer su proyecto, los afectados presentaron multitud de alegaciones. Querían más aceras, más paradas de autobuses o una senda peatonal, además de otros cambios más o menos significativos.

Para ello, los propietarios, unos 450 organizados ya en una asociación, propusieron una serie de cambios, una reformulación que, según el concello, no variaría la cantidad de metros a explotar, por lo que no aumentaría el coste de las expropiaciones. Todo este proceso nos lleva ya hasta el año 2011, año electoral, cuando la Xunta acepta todas las quejas realizadas por los vecinos y remitidas al concello.

No hay pasos de peatones ni aceras porque eso es de países ricos, como Portugal.

No hay pasos de peatones ni aceras porque eso es de países ricos, como Portugal.

Fue entonces cuando el Conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, se tiró al río: anunció que iba a licitar el proyecto en un tiempo récord de 20 días en una reunión con los afectados. Ya que mentía, por lo menos lo hizo a la cara.

El primer traspié llegó poco tiempo después, cuando la Xunta cambió de parecer, y en lugar de realizar la obra de una sola vez, como también había prometido Hernández, dividió el proyecto en tres pedazos y, por tanto, se necesitarían tres licitaciones independientes.

Mientras las promesas se sucedían, nada cambiaba en la PO-308; seguía el mal estado y los turistas jugándose la vida al transcurrir por un vial sin aceras y por el que los coches pasan a una velocidad considerable, sin pasos de cebra por los que cruzar. Hernández declinaba una y otra vez reunirse con los afectados a los que había prometido esa obra licitada en 20 días, cuando ya habían pasado dos años desde su promesa. Marca España.

La sucesora de Hernández, Ethel Vázquez, siguió los pasos de su mentor, y siguió prometiendo que se licitaría la obra, aunque ya ponía como fecha el año 2014. Mientras, los afectados seguían sin soluciones y, además, sin poder hacer nada con sus fincas, ya que estaban pendientes de las decisiones de la Xunta. Eso sí, ya se empezaban a pagar las expropiaciones.

Vazquez también seguía en sus trece y defendía que era mejor acometer la obra en tres fases, y no de una sola vez. Para ello, argumentaba que “permitirá reducir las molestias tanto en el tráfico rodado como en los distintos negocios y usuarios de este vial, que se verán afectados por unas obras con una menor duración temporal”. Los afectados, mientras, preferían que se ejecutara de una vez, para que finalizase antes.

¿Quieren pasos de peatones? Estos turistas madrileños son unos pijos.

¿Quieren pasos de peatones? Estos turistas madrileños son unos pijos.

A pesar de que el concello defendía que con la cantidad de terrenos expropiados ya se podía comenzar la obra, la Xunta se escudaba en que necesitaba contar con el 100% de los terrenos para licitar, retrasando todo lo que podían destinar dinero de los presupuestos un año más. La siguiente excusa era que no se disponían de los fondos de la Unión Europea, algo que pudo haber sido gestionado en los cuatro años previos.

Cada año que pasaba, Vázquez iba retrasando la licitación, hasta que nos encontramos en 2015, casualmente, otro año electoral. Con la llegada de Telmo Martín, las gestiones parecieron acelerar repentinamente, hasta el punto de que Ethel Vazquez se ha vuelto a comprometer, como ya hiciera en 2013 y 2014, a que las obras comenzaran en 2016, ya que el primer tramo se licitaría a finales de este mismo 2015 o a principios de 2016.

Con este calendario, podemos ver que desde el 2010, cuando la Xunta acepta el proyecto, a 2015, la PO-308 no se ha movido de donde estaba, sigue en un estado deplorable y es en un nuevo año electoral en el que comienza a moverse un proyecto que entre los vecinos se considera una deuda histórica.

Y peor todavía lo tienen los vecinos de Poio, a los que la Xunta ya ha asegurado que hasta que no dispongan de los terrenos necesarios, no se comenzará el proceso de licitación de los terrenos de una carretera en la que ya habido varios atropellos mortales. Teniendo en cuenta el periplo en Sanxenxo, en Poio todavía no saben cuándo podrán caminar seguros por la “general”.

La Feria del Automóvil y el Peatón de Sanxenxo

La Feria del Automóvil y el Peatón de Sanxenxo

Incluso Telmo Martín ya se ha asegurado a pronunciar que el hecho de que gobierne el PP en Sanxenxo a partir de 2015 supondría un impulso para esta y otras obras, ya que en la Xunta gobierna el mismo partido. Es curioso, dado que esa ha sido la situación desde que en 2010 echara a andar el proyecto PO-308.

Ya van para cinco años, y probablemente acabe siendo alguno más, cuando podamos ver cómo Sanxenxo dispone de una carretera que vertebre sus transportes, con posibilidad de andar por ella con seguridad y, según parece, con una senda peatonal y un carril bici, que le dé un plus a una carretera que concentra el 80% de las 14.000 plazas hoteleras del concello y que acerca a los turistas a más de las diez playas que conforman nuestra oferta turística. Estamos en elecciones, seguirán prometiendo y prometiendo y mientras en Sanxenxo, seguirán esperando a que la PO-308 por fin llegue a alguna parte.

 

Telmo Martín y su mejor jugada al “parchís”: El pelotazo de las Illas Atlánticas

La Urbanización Illas Atlánticas está siendo un dolor de cabeza para el candidato a alcalde de Sanxenxo, Telmo Martín. Estos edificios, conocidos como “El Parchís” por su mezcla de colores de dudoso gusto, llevan desde hace 15 años siendo una fuente de polémicas, pero pocos son los vecinos de Sanxenxo que conocen los detalles de una operación que dejó los bolsillos bien llenos a Martín a costa de dar un buen pelotazo.

El caso comienza en el año 2000, con Telmo Martín como recién nombrado alcalde de Sanxenxo. Es en ese año cuando la empresa Construcuatro, de la que Martín posee un tercio, empieza a hacerse con las fincas donde se levantará la mole de viviendas.

Telmo Martín y su mirada acero azul.

Telmo Martín y su mirada acero azul.

Estos terrenos no sólo estaban calificados como rústicos, sino que además la parcela está inventariada en el Catálogo de Zonas Húmedas de Galicia elaborado por la Consellería de Medio Ambiente. La zona estaba al borde de una duna y por allí pasaba un río. Es decir, eran terrenos en los que no se podría construir. En total, Construcuatro pagó 595.000 euros. Recuerden esta cifra.

Entonces ¿por qué una constructora compra terrenos en los que no va a poder construir? A primera vista puede resultar sospechoso.

A partir de ahí fue cuando la magia de Telmo comenzó a fluir y lo que parecía imposible se convirtió en realidad. La chistera la sacó cuando Telmo, como alcalde, cambia la calificación de estos terrenos, que pasan a ser urbanizables. Sí, el ínclito alcalde cambia la recalificación de sus propios terrenos y permite construir sobre un humedal.

Una vez confirmada la recalificación, los terrenos pasan a multiplicar su valor. Por arte de magia, unos terrenos que le valieron a la empresa de Telmo 600.000 euros se venden en 2004 por 2.780.000 euros a Construziona, de la familia Cuiña. La rentabilidad es de 2.170.000 euros. Con una simple división, podemos calcular que con esta operación, el alcalde de los ojos azules y el pelo color Paulie Gaultieri se llevó un beneficio de más de 700.000 euros limpios de polvo y paja.

Es entonces cuando empieza la segunda parte de todo este embrollo; la Plataforma Vecinal de San Cristóbal, que ya había recurrido la venta de los terrenos anexos de la antigua fábrica Peña (esa es otra historia que merece la pena contar), denuncia al Juzgado de Cambados toda esta operación al ver que la empresa que compra los terrenos a Telmo Martín comienza a construir, ya que cuenta con el permiso municipal.

La impresionante variedad cromática que ofrece esta urbanización. Menos si eres daltónico.

La impresionante variedad cromática que ofrece esta urbanización. Menos si eres daltónico.

La presión vecinal llegó incluso a un pleno municipal, donde el PSOE y su portavoz, Pepe Aguín, presentó una moción para que el ayuntamiento revocara la licencia para construir la urbanización de 96 viviendas. Misteriosamente, Pepe Aguín acabó retirando esta moción para, tiempo después, convertirse en el gerente de la empresa municipal Nauta.

Aunque en un primer momento el juez desestima la demanda de San Cristóbal, finalmente acepta la denuncia y la Sección Segunda de la Audiencia de Pontevedra requirió al juzgado que siguiera investigando basándose en los indicios que existían. Esto ocurrió en junio del año 2009, cuando las obras ya se habían finalizado.

Desde ese junio de 2009, el proceso no avanza absolutamente nada, hasta que en mayo 2012 se descubre que todos los documentos relacionados con esta causa han desaparecido. Más magia en torno a este tema.

Una vez descubierta la misteriosa desaparición, los 200 folios aparecen, pocos días después, en un lugar en el que ya los habían buscado con anterioridad. Es entonces cuando se puede reanudar el proceso judicial y dirimir si hay responsabilidades penales. La justicia es imparable. ¿O no?

Pues sólo un titán como Telmo puede con todo eso. ¿Qué ha cambiado desde 2009, cuando se debió comenzar la investigación, hasta que aparecen los papeles y se reanuda el proceso? Solo un pequeño detalle: Telmo Martín es elegido, en 2011, Diputado en el Congreso, por lo que pasa a ser aforado. En otras palabras, mientras la investigación se paraliza, él se blinda y el juzgado de Cambados no puede hacer más que inhibirse.

Telmo diciéndole a una señora lo bueno que es, pero que coja ella el capacho, que pesa.

Telmo diciéndole a una señora lo bueno que es, pero que coja ella el capacho, que pesa.

Desde finales de 2012 el Tribunal Supremo decide investigar toda esta operación, aunque la saturación del juzgado de Cambados propicia que en septiembre de 2013 todavía no le hubiera enviado la información requerida al Supremo, más de un año después de solicitarla.

El último capítulo de este esperpento tan de Valle Inclán se produce hace unas semanas; es este mismo abril cuando desde el Juzgado de Cambados la da un ultimátum al Concello de Sanxenxo. Le pide que mande en cinco días una información que le había solicitado el 29 de octubre de 2014. Es decir, han tardado cinco meses en hacerle caso al juez y solo bajo amenaza de acusar al Concello del delito de desobediencia grave.

Así, el ayuntamiento y tanto Secretario y Arquitecto municipales tienen cinco días para enviar toda la información sobre el caso y así poder finalizar la investigación que el Supremo había solicitado… en 2012.

Por supuesto, Telmo no ha perdido la ocasión de anunciar que, en caso de ser alcalde, seguirá en el Congreso de los Diputados, aunque la situación podría cambiar en unos meses, cuando se celebren las elecciones generales. Si se presenta, podría seguir disfrutando de ser aforado y sólo podrá ser juzgado por el Supremo, pero si no lo hace o no sale elegido, la investigación volverá a Cambados, con un nuevo retraso para que se pueda dilucidar lo que ocurrió en “El Parchís”.

Fuentes:

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/09/09/galicia/1378753350_988451.html

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/05/11/galicia/1336759277_118671.html

http://www.diariodearousa.com/articulo/o-salnes/sanxenxo-el-juzgado-da-5-dias-concello-enviarle-informe-causa-telmo-martin/20150417234826108734.html

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/05/11/galicia/1336761318_742741.html

Nace Sanxenxo Scoop

En Sanxenxo Scoop el objetivo es uno: informar a los vecinos de Sanxenxo de la actualidad de su concello. A partir de hoy comenzaremos a daros toda la información de lo que ocurra en nuestro querido municipio, donde se cuece más de lo que muchos piensan.

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